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Miércoles 29/05/2024  
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Arcos

Los dineros de las comunidades de propietarios

"Un buen administrador de fincas sigue criterios contables uniformes y comúnmente aceptados para la elaboración de los presupuestos de la comunidad..."

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Vivir en una comunidad de propietarios tiene muchas ventajas y también alguna que otra desventaja. El funcionamiento de las comunidades de vecinos está regulado en la Ley de Propiedad Horizontal, el Código Civil y otras normas de obligado cumplimiento.

Las casas de vecinos suelen estar administradas por un profesional que cobra sus honorarios y presta un servicio a todos los propietarios, que son quienes lo eligen. Esa figura se llama "administrador de fincas", y es una pieza clave en el engranaje de las comunidades. Pero, ¡ojo!, es un administrador de dineros ajenos, no propios, y su trabajo es un "mandato" de la Junta de Propietarios, único órgano soberano de gobierno de las comunidades. El administrador de fincas no es el amo de la comunidad, es un trabajador al servicio de los propietarios, que debe cumplir fielmente un encargo y, por supuesto, rendir cuentas a la comunidad de todo lo que hace.
No es infrecuente que haya desavenencias y malos entendidos entre los propietarios y algunos administradores de fincas, sobre todo en lo que se refiere a la gestión de los dineros de la comunidad.

Un buen administrador de fincas envía información contable periódica, quincenal, mensual, bimestral, a todos los propietarios, informándoles del estado de cuentas de la comunidad.
Un buen administrador de fincas sigue criterios contables uniformes y comúnmente aceptados para la elaboración de los presupuestos de la comunidad y la llevanza de los libros de ingresos y gastos.

Un buen administrador de fincas pide siempre varios presupuestos a diversos profesionales del ramo cuando hay que ejecutar obras o mejoras en elementos comunes de los inmuebles y, por supuesto, no se gasta un euro sin pedir autorización previa a los propietarios de esos dineros, que están representados por el Presidente de la Comunidad.

Un buen administrador de fincas es el que comunica a los vecinos el estado de cuentas de la comunidad, de manera que cada propietario de un inmueble sabe en todo momento la situación económica del edificio.

Un buen administrador de fincas no negocia para sí mismo comisiones con los proveedores que trabajan para una comunidad de vecinos que él administra, porque no es deontológico.
Un buen administrador de fincas es el que gestiona de manera transparente, clara y veraz las cuentas y los dineros de la comunidad de vecinos, sin que pueda generarse la más mínima sombra de sospecha sobre su honestidad profesional.

Un buen administrador de fincas ahorra costes a la comunidad de vecinos, evita conflictos, resuelve problemas y es un gran mediador a la hora de solucionar discrepancias o asuntos que se enredan por la sana disparidad de criterios entre los propietarios.
Si el administrador de los dineros de una comunidad se convierte en

un problema para los propietarios, la mejor opción es prescindir de sus servicios y buscar otroprofesional, que los hay.

Si tiene sospechas sobre la gestión de su Administrador, pídale las cuentas de su comunidad.Si lleva la contabilidad con profesionalidad y respetando las normas del Plan General Contable, con un simple clik en el ordenador le tendrá informado al momento.

Todos los propietarios tienen derecho a saber en qué se gastan los dineros de las comunidades, cómo se gastan y en qué se gastan. Y si tiene más que sospechas acerca de la gestión, proponga que en la próxima Junta de su comunidad se incorpore un punto en el orden del día para auditar las cuentas y ponerlas en claro.

                    garcia-berbel@icam.es

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