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Participación Ciudadana

Sólo dos preguntas ¿El Consejo decide o somete sus “consejo” a otros? ¿Podrá alguna persona vecina de Algeciras decidir directamente en algún momento?

Publicado: 15/01/2022 ·
18:01
· Actualizado: 22/01/2022 · 11:34
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Autor

Rafael Fenoy

Rafael Fenoy se define entrado en años, aunque, a pesar de ello, no deja de estar sorprendido cada día

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En este blog se pretende compartir análisis, reflexión y algo de conocimiento contigo persona lectora

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¿¡A buenas horas, mangas verdes!? Es más que un “dicho” <palabra o conjunto de palabras con que se expresa oralmente un concepto cabal: agudo, oportuno, intempestivo, malicioso> En el asunto que hoy se expone parece que pudiera estar bien dicho, el dicho. Ya que esto de las “mangas verdes” viene de que formaban, estas mangas, parte del atuendo uniformado de quienes asumían funciones de policía en la Santa Hermandad. Y que solían llegar tarde cuando de delitos se trataba. Es decir que su actuación poco menos que era ya innecesaria.

¿Sería de aplicación este dicho al Reglamento de Participación Ciudadana que se está gestando en el Ayuntamiento de Algeciras?  Parece que después de 40 años de Ayuntamientos “democráticos” es hora de que algo tenga que manifestar la ciudadanía, más allá de ser convocada cada 4 años a las urnas.  ¿Mucho tiempo para darse cuenta?  Un primer grupo de personas piensan que con el sistema de elección de “representantes políticos” por 4 años es suficiente y que más allá de depositar el voto la ciudadanía nada debe intervenir en el gobierno del municipio, autonomía o nación. Estas gentes que así piensan ven innecesario a todas luces este “invento” para ellas.  Un segundo grupo de personas están convencidas de que esta iniciativa, que se sustenta legalmente en la Ley 7/2017 de Participación Ciudadana de Andalucía, llega tarde y además descafeinada. ¿Por qué?  Pues porque entienden que la ciudadanía debe ser protagonista de las grandes decisiones que le afectan directamente. Por ejemplo en temas tan importantes como la gestión de servicios públicos: Seguridad, Limpieza, Urbanismo, Tráfico, Transportes públicos, Servicios Sociales, Atención a la Ciudadanía, Control de la contaminación de todo tipo, también acústica, Relaciones con el Puerto, Gestión del agua,... y en general de todo aquello que día a día afecta a quienes viven en esta Ciudad. Someter a referéndum, partida por partida, los Presupuestos Municipales permitiría esa “participación”, directa y sencilla. Porque al estudiar, más que leer, el borrador de Reglamento de Participación Ciudadana que se presenta para recibir alegaciones, esas personas buscan y rebuscan el verbo decidir, en sus 101 artículos. ¿Muchos o Pocos? ¡Que estamos hablando de participación de ciudadanas y ciudadanos! ¿Por qué este verbo decidir en concreto?  Dicen que la palabra participar realmente requiere de una implicación en la toma de decisiones sobre aquello que debe realizarse, eliminarse o mejorarse. Y esto para ellas es importante porque las gentes de estas latitudes hace tiempo se dieron cuenta que no merece la pena “ir por ir” y que sólo cuando su presencia puede ser decisiva merece presentarse. Muchas personas se quejan de la falta de participación, en casi todos los órdenes de la sociedad y sin embargo, en determinadas ocasiones, se producen actos participativos masivos. Por ejemplo cuando en una Comunidad de Vecinos se organiza una reunión para “subir la cuota”. O cuando el estar en la calle puede ser un detonante para exigir la autonomía, salvar la vida a quien secuestro la ETA, o cuando el atraque de un submarino nuclear en el cercano puerto   cuando alguien observa que esas personas “pasan” de “participar”, debe preguntarse hasta qué punto lo que se convoca forma parte de una necesidad sentida por quienes son convocadas.

Un tercer grupo de personas son quienes piensan que cualquier resquicio que permita hacer llegar una propuesta que mejore la vida de sus conciudadanos merece la pena ser explorado. Y no se desaniman, a pesar de que esta pequeña historia del Reglamento comienza en el año 2000 cuando existía un Reglamento que nunca llegó a entrar en vigor. Y que en 2007 FAPACSA (Federación de Asociaciones Vecinales de Algeciras) elaboró y propuso al Ayuntamiento un borrador de Reglamento que tampoco encontró eco. Ahora, a cinco años de la Ley de 2017, se pretende aprobar el Reglamento de Participación Ciudadana en Algeciras. Sólo dos preguntas esenciales ¿El Consejo decide o somete sus “consejo” a otros? ¿Podrá alguna persona vecina de Algeciras decidir directamente en algún momento?

Fdo Rafael Fenoy

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