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Jueves 25/07/2024  

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Procesan en Australia al policía que redujo con un táser a una anciana

El oficial, que fue identificado por la prensa como Kristian White, comparecerá el 5 de julio ante un tribunal de la localidad de Cooma

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  • Taser -

Las autoridades australianas presentaron cargos contra el policía que redujo con un táser a una mujer de 95 años cuando portaba un cuchillo dentro de una residencia de ancianos, quien falleció la víspera en un hospital en donde fue internada por fracturas en el cráneo, confirmó este jueves la Policía.

El oficial afronta en los tribunales australianos tres cargos por lesiones graves por imprudencia temeraria, agresión con lesiones reales y agresión común, según explicó la Policía del estado de Nueva Gales del Sur en un comunicado.

El oficial, que fue identificado por la prensa como Kristian White, comparecerá el 5 de julio ante un tribunal de la localidad de Cooma, a unos 430 kilómetros al suroeste de Sídney.

El incidente ocurrió el miércoles de la semana pasada cuando el agente y un compañero acudieron a la residencia de ancianos de Yallambee, en Cooma, tras una llamada recibida porque la anciana, llamada Clare Nowland y que sufría demencia senil, estaba "armada" con un cuchillo.

Cuando la mujer se negó a soltar el cuchillo y se acercó "lentamente" en su andador a los agentes, el oficial le disparó con su pistola táser en el pecho y la espalda propiciando que la abuela, de unos 43 kilogramos de peso y 1,57 centímetros de altura, cayera y se golpeara la cabeza.

Tras el suceso, que conmocionó al país, la anciana fue ingresada con una fractura en el cráneo en el hospital, en donde murió la víspera.

La Policía australiana, que ya había suspendido con sueldo al agente que redujo a la anciana con un táser, sigue investigando los hechos.

Este caso ha puesto de nuevo de relieve el polémico uso de los táser por parte de la policía australiana, cuestionada por organizaciones garantes de derechos como Amnistía Internacional.

En 2012, el estudiante brasileño Roberto Curti perdió la vida en Sídney tras recibir 14 descargas eléctricas por parte de la Policía, en un incidente en el que un tribunal del país halló culpable en 2014 a cuatro oficiales por el uso excesivo de la fuerza que derivó en la muerte de Curti, quien sufría un episodio psicótico tras ingerir una sustancia psicotrópica.

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